viernes, 14 de octubre de 2016

Calle de la salida

Toca la hora, normalmente la 1 de la tarde y el deseo de salir, desquitarse de todo. Pero, ¿Qué es realmente la "salida"? (No,  no es tu prima) simplemente se trata de posponer lo que viene al día siguiente.

Sales, te paras y te tomas algo con algún amigo o solo, depende de la disponibilidad de cada uno o la tuya misma, y te sumas en un ciclo que te lleva a comer y sofá porque te levantas demasiado temprano y el cuerpo merma tus ganas de comerte esos días. Luego a las 8 ya te entra "esa cosa" porque has de levantarte temprano para estar lo más óptimo a las 4 ó 5 de la mañana.

Es entonces cuando te viene a la cabeza esos años que no tenias que ganar dinero, el tiempo que empleaste en tu aprendizaje y que el reloj sonaba a las 7 u 8 de la mañana para ir con tus amigos a echar unas 5 ó 6 horas, sentado en un pupitre y echando de los mejores momentos de tu vida hacia fuera. Y digo hacia fuera, porque te centras en ser mayor, en tener dinero, en ser dueño de tus decisiones y tus problemas. Pero claro, entonces no sabes "¿Qué es ser adulto?".

Que fácil se ven las cosas desde una perspectiva donde "todo es de color"... donde cada fallo no repercute en tu cabeza, donde alardear de las estampitas que tienes no es de criticar, donde no tienes el miedo a ponerte malo o a lesionarse haciendo deporte. (Lo guay que era llevar una escayola).

Cada cosa a su tiempo, y como sigo siempre, si tienes menos de 30, eres un niño. Disfruta, sé feliz y haz cambios, aún estás a tiempo.



jueves, 13 de octubre de 2016

El bar de mi calle.

El Bar.

Gente pa'rriba y pa'bajo, alegria, tristeza, ignorancia, amores, desamores, vida, infierno...

Son tantas las palabras para describir ese pequeño rincón que es difícil que te quedes indiferente al estar en uno de ellos.

Mas allá de lo citado, me encuentro tomando café y en la mesa de al lado  una de las personas intenta tomar de la mano a la otra y esta demostrando su rechazo. He llegado y como cada tarde he pedido mi café, desde que ha llegado esa persona he sentido su tristeza. Con sus dos Coca Colas estan sentados hablando, el intenta buscar su mirada y sus manos recibiendo la negativa de ella...

Un rato después de él hablarle e intentar encontrar acomodo en su mirada este se lanza hacia su boca, la besa con la sorprendente aprobación de ella y las lagrimas recorren las mejillas de ambos, sonrien y esa mirada perdida encuentra sentido entre sus ojos.

A 1,10€ señores... acabo de presenciar una historia mu bonita a 1,10.

Calle larga

Cuatro años han pasado desde que creara este blog, como corre el tiempo.

Hoy vuelvo a lo que me gusta, a refugiarme en mis palabras, a decir tal como me siento y pienso. En cuatro años cambian mucho las cosas, aunque las hay que siguen estando ahí, ya sean guardadas o presentes.

Hoy no quiero escribir nada con la rabia que ya me conocen, no. Hoy me gustaría escribir lo positivo de estos cuatro años.

En esos tiempos me sumía en mis rabias que solo tenia agallas de expresar por estas líneas. Hoy, cuatro años despues, he aprendido a escuchar Thunderstruck por ejemplo, o me he casado, o no vivo en Sevilla tal y como pensaba. Todo ha cambiado positivamente hablando, aunque siga escuchando la misma música de antaño y siga siendo el mismo rancio.

El niño no se ha perdido, sigue en mi sombra, oculto cual duende de graciosa figura en un mundo de fantasía hecho dentro de mi cabeza.

Mis ideas brotan, también la ilusión, la vida es bella... la vida no es más que como la pintes, cuanto quieras emocionarte y complacer a tu corazón. Yo lo he conseguido, no en todas mis facetas, pero en cuanto a importante se refiere cuando empiezas a vivir TU VIDA, se podría decir que he empezado a jugar.

Tengo mil resquemores, puesto que no he alcanzado el tope a mis retos, si no que tipo de vida me continuaría ¿verdad?

Claro que si, siempre hay algo por lo que luchar, y cuando el último aliento de vida te alcanza, aún faltan cosas por hacer y decir. Por eso, en mi vuelta después de estos años que tanto la vida cambia, solo quería deciros que siempre ante una tiniebla, túnel o pozo del que crees no saldrás, siempre estará una maravillosa sonrisa como la de "RISON" convertida en cuerda para salir y valorar las cosas que en verdad han de importar.

Buenas noches y buen día.

lunes, 18 de junio de 2012

Nunca Jamás...






La calle de mi infancia... La calle de los sueños, la calle que has de recorrer, la calle de tu cuento por escribir, la calle de la felicidad, allá donde empiezas a recorrer tu vida; la calle de la ignorancia, calle de los deseos, calle llena de "árboles y de pájaros" que no dejan ver mas allá.


Es ahí donde todo empieza, donde ni te das cuenta y ya poco puedes hacer, pues todo ha pasado, y sin mas te das cuenta que el reloj ya no vuelve atrás, dejas de vivir en el Pais de Nunca Jamás, para verte inmerso en una sociedad donde te pisan, agreden, destrozan, consuelan, ayudan, e incluso a veces te enriquecen. Una calle llena de adoquines mas altos o mas bajos, que te hacen tropezar una y otra vez hasta el punto que, no te das cuenta que te has caido una vez mas. Esa calle que te adormece, que te droga para no ver mas allá de la cruda realidad,


Ahí es, cuando empiezas a recordar y añorar, que bajabas despues de hacer los deberes a la calle, sin preocupaciones, para jugar y jugar, hasta que tu madre te llamaba "que era tarde y a dia siguente tocaba madrugón", y bendito madrugón. Es aquí donde realmente la felicidad es ilimitada, no te enteras de na´, solo que te gusta una niña o que yo que se cuando tienes un examen y vas a estudiar el dia antes...


Pues bien, todo ha cambiado, todo está consumado, y la forma que pensabas que eran las cosas, ahora, ni la mitad. Ahora tus palabras si tienen consecuencias, ya no puedes pasarte el dia jugando, ahora no quieres crecer mas, ya no volverás a ser un niño, solo podrás ser "un niño perdido", ya que siempre querrás volver a serlo, o incluso lo serás, pero atrapado en un cuerpo que te obedece menos, que tiene obligaciones y que solo irá a peor.


Por todo esto, siempre quedará esa calle, la de tu infancia, la que te transportará por unos segundos a ese niño atrapado que no volverá a salir, que sin querer, creció.